La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad ha llevado a cabo esta tarde una nueva entrega de alimentos y productos no perecederos a Cáritas Parroquial de Santa Ana, reforzando así su compromiso social con las familias más necesitadas del barrio.
Tras una primera donación realizada días atrás a la Parroquia del Mercado, la corporación penitencial ha querido centrar ahora su apoyo en la Parroquia de Santa Ana, a la que pertenece su Casa de Hermandad. Una ayuda que, según la propia cofradía, va más allá de lo material: “no solo se entregan alimentos, sino también el cariño, el esfuerzo y la esperanza de toda una hermandad”.
En el acto estuvieron presentes el abad de la cofradía, Abilio Guerrero Aller, el párroco de Santa Ana, Thierry Rabenkogo Mbourou, así como los voluntarios de Cáritas Concha Díez, Emilio Cruz y Flor García.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la labor social que la Cofradía de las Angustias y Soledad desarrolla de manera ininterrumpida a lo largo de todo el año, una vocación solidaria que forma parte de su identidad desde su fundación hace casi 450 años. “Nuestra mayor procesión es la que hacemos cada mañana ayudando a quien más lo necesita”, subrayan desde la hermandad, recordando que la caridad es uno de los pilares fundamentales de su historia y de su presente.




